 Las llamadas celulas o glóbulos rojos (eritrocitos o hematíes) se forman en la médula ósea de los huesos largos y son creados por una célula madre. En el embrión, el hígado es el principal productor de glóbulos rojos. Son el tipo más común de células de la sangre y constituyen el modo principal que tienen los vertebrados para transportar el oxígeno por medio de la sangre hacia los diferentes tejidos del cuerpo. Los eritrocitos consisten en 90% de hemoglobina; la hemoglobina es el pigmento que le da a la sangre su color característico rojo. Un compuesto relacionado, la mioglobina, actúa como almacén de oxígeno en las células musculares. La función de los glóbulos rojos es absorber oxígeno de los pequeños alvéolos que se encuentran en los pulmones y llevarlo a todos los músculos, tejidos y órganos del cuerpo. Para lograr esto, tienen que viajar por grandes arterias y pequeños capilares. A veces los capilares son tan pequeños que los glóbulos rojos deben comprimirse y estirarse e incluso plegarse para poder pasar y poder liberar su cargamento de oxígeno. En el caso de los humanos, las celulas rojas tienen una forma oval, aplanada, con una depresión en el centro. Este diseño está optimizado para el intercambio de oxígeno con el medio que lo rodea. Las células son flexibles por lo que pueden atravesar los capilares, donde liberan la carga de oxígeno. El diámetro de un eritrocito típico es de 6-8 µm y son las partículas más pesadas de la sangre. Los glóbulos rojos son los más numerosos de todas las células que hay en la sangre. En el cuerpo de un adulto se producen de 4 a 5 billones de glóbulos rojos por hora. Cuando un glóbulo rojo madura, expulsa su núcleo antes de entrar al torrente sanguíneo. Hay cerca de 30 billones de células de la sangre en un adulto. Cada milímetro cúbico de sangre contiene entre 4,5 y 5,5 millones de células rojas y un promedio total de 7.500 células blancas. El bazo actúa como reservorio de globulos rojos, pero su función es algo limitada en los humanos. Sin embargo, en otros mamíferos como los perros y los caballos, el bazo libera grandes cantidades de glóbulos rojos en momentos de estrés. Algunos atletas han tratado de explotar esta función del bazo tratando de liberar sus reservas de eritrocitos mediante fármacos, pero esta práctica pone en riesgo al sistema cardiovascular dado que éste no está preparado para soportar sangre cuya viscosidad sea superior a la normal. Visita además - Ferroplasma acidiphilum se alimenta de ácido sulfúrico - ¿Cuál fue el segundo hombre en la luna? - Sección de Ciencia También recomendamos: --> Mi sangre, tu sangre con más fotos y vídeos explicativos del funcionamiento del sistema circulatorio, etc.
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