Este proyecto Un Portátil por Niño nos sorprende por ser más revolucionario que económico, los niños experimentarán una sensación que será muy diferente que con un PC convencional.

Cuando los estudiantes enciendan esta pequeña computadora verde y blanca, bautizada como XO, encontrarán una ramita en el medio de la pantalla rodeada por un anillo blanco. El escritorio tiene un marco negro con más iconos. El anillo contiene los programas que el usuario está usando en esos momentos, que se maximizan clikando el icono apropiado en el cuadro negro.
El diseño trata de mantener los costes y la demanda de energía bajo mínimos, por lo que XO usa una fina versión del sistema operativo Linux, un procesador de 366 megahercios de Advanced Micro Devices Inc. y no usa drivers de Disco Duro. En cambio funciona con 512 megabytes de memoria flash, y puertos USB 2.0, donde se puede añadir más almacenaje.
Está impulsado el proyecto por el Instituto de Tecnología de Massachussets (MIT), y su cerebro es Nicholas Negroponte, cofundador del Media Lab, que cuenta que el principal motivo para el peculiar diseño consiste en "evitar dar a los niños ordenadores que algún día usarán en la oficina".
"De hecho, es de lo más triste que en la mayoría de los casos en las escuelas elementales a los niños se les enseña el funcionamiento de Word, Excel y PowerPoint", ha afirmado Negroponte, que considera esto "criminal, porque los niños deberían hacer cosas, comunicar, explorar, compartir y no estar ejecutando herramientas ofimáticas".
El resultado es una exclusiva y armónica combinación de forma y funcionalidad, siendo un dispositivo flexible, de muy bajo costo (aproximadamente 100 dólares) con uso eficiente de energía y durable, con el que las naciones del mundo emergente pueden dar un salto de décadas de desarrollo inmediato transformando el contenido y calidad del aprendizaje de sus niños.