Desde Barrapunto llego a un artículo en El Tamiz donde nos comentan que en el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins (Maryland, USA) se encuentra en desarrollo una sonda para la NASA que pretenderá llegar 7 veces más cerca del Sol que cualquier otro objeto lo haya conseguido antes.
Con un lanzamiento previsto para el 2015 y un desembolso en su manufactura de 750 millones de dólares, la Solar Probe cristalizará un proyecto con más de 3 décadas de encajonamiento, en parte por no contar con tecnología suficiente para materializar su realización y garantizar medianamente su éxito.
El proyecto se nutrirá de la experiencia de la MESSENGER, sonda que lanzada en el 2011 se pondrá en órbita alrededor de Mercurio. Sólo para tener una estimación de la diferencia entre ambas, se calcula que la Solar Probe recibirá 50 veces más radiación y partículas cargadas que la MESSENGER.
Con un peso de 500 kgs, se pretende colocarla a 6.6 millones de kilómetros del Sol y que lo orbite a una velocidad de 212 kms/s. Para darnos una idea, la Solar Probe tendrá entre su órbita y el Sol poco más de 17 veces la distancia entre la Tierra y la Luna.
En un reciente artículo de Wired nos presentan esta brillante similitud entre un conjunto estelar (V838 Monocerotis) y el popular logo del mejor navegador web: Firefox:
En la misma nota aclaran que la imagen original (que puedes apreciar a la derecha de este párrafo) ha sido un poco retocada para conseguir la analogía, sin embago, como puedes apreciar. fue cuestión sólamente de girar la nubosidad que conforma el cuerpo y deshacerse de un poco en la cola. En La Wikipedia hay un registro fotográfico de la expansión del V8328 Monocerotis entre mayo del 2002 y Febrero del 2004, capturado por el telescopio Hubble.
Declaraciones recientes de geologos e investigadores revelan que han econtrado los vestigios más ancestrales de vida orgánica sobre la Tierra, en filamentos y fibras microscópicas conservados en trozos de sal con una antiguedad de 250 millones de años.
Este anuncio empuja a que se pueda especular una situación parecida alrededor de los recientemente descubiertos yacimientos evaporados de depósitos de sal en una parte de la geografía del planeta rojo, en los que participó el geólogo planetario Phil Christensen, geólogo planetario de la Universidad del estado de Arizona.
Antes de este hallazgo, los restos más antiguos de vida orgánica encontrados era una proteina depositada en un fósil de tiranosauro rex, datados en 68 millones de años.
Misión a Marte, solo de ida Marcelo Ferreiro Leo en Universe Today, que se sugirió la posibilidad, por parte de Jim McLane’s quién trabajó por mas de 21 años en la NASA, de enviar una misión tripulada a marte. La particularidad de la misión es que sería sólo de ida y de un sólo tripulante.
De esta manera se ahorraría tiempo, tecnología y gastos, al no tener que planear el retorno, el problema no sería el conseguir el voluntario, dice, sino más bien un tema político y ético de si es o no correcto enviar a alguien sin retorno a Marte. Personalmente creo que no sería dificil conseguir quién deseara ir, ya que los voluntarios sobrarían, sino que el tema sería cómo seleccionarlo.
Otra de las ideas manejadas es enviar una pareja (al estilo Adan y Eva), y luego enviar personas cada 26 meses con recursos, alimentos y herramientas.
Por ahora no son más que proyectos, pero quién sabe, quizá veamos al hombre pisar suelo marciano en unos años!
La aurora es un brillo que aparece en el cielo nocturno, usualmente en zonas polares. Por esta razón algunos científicos la llaman "Aurora Polar" (o "aurora polaris"). En latitud norte se conoce como "aurora boreal", cuyo nombre proviene de Aurora la diosa romana del amanecer, y de la palabra griega Boreas que significa viento, debido a que en Europa comúnmente aparece en el horizonte de un tono rojizo como si el sol emergiera de una dirección inusual.
La Aurora Boreal, comúnmente ocurre de septiembre a octubre y de marzo a abril. Su equivalente en latitud sur, Aurora austral posee propiedades similares.
Una aurora polar se produce cuando una eyección de masa solar choca con los polos norte y sur de la magnetosfera terrestre, produciendo una luz difusa pero predominante proyectada en la ionosfera terrestre.
Las auroras aparecen en dos óvalos centrados encima de los polos magnéticos de la Tierra, que no coinciden con los polos geográficos. La posición actual aproximada del Polo Norte magnético es 82.7º N 114.4º O.
Ocurren cuando partículas cargadas (protones y electrones) procedentes del Sol, son guiadas por el campo magnético de la Tierra e inciden en la atmósfera cerca de los polos. Cuando esas partículas chocan con los átomos y moléculas de oxígeno y nitrógeno, que constituyen los componentes más abundantes del aire, parte de la energía de la colisión excita esos átomos a niveles de energía tales que cuando se desexitan devuelven esa energía en forma de luz visible.
Las partículas del viento solar viajan a velocidades desde 300 a 1000 km/s, de modo que recorren la distancia Sol-Tierra en aproximadamente dos días. En las proximidades de la Tierra, el viento solar es deflectado por el campo magnético de la Tierra o magnetosfera. Las partículas fluyen en la magnetosfera de la misma forma que lo hace un río alrededor de una piedra o de un pilar de un puente. El viento solar también empuja a la magnetosfera y la deforma de modo que en lugar de un haz uniforme de líneas de campo magnético como las que mostraría un imán imaginario colocado en dirección norte-sur en el interior de la Tierra, lo que se tiene es una estructura alargada con forma de cometa con una larga cola en la dirección opuesta al Sol. Las partículas cargadas tienen la propiedad de quedar atrapadas y viajar a lo largo de las líneas de campo magnético, de modo que seguirán la trayectoria que le marquen éstas. Las partículas atrapadas en la magnetosfera colisionan con los átomos y moléculas de la atmósfera de la Tierra, típicamente oxígeno (O), nitrógeno (N) atómicos y nitrógeno molecular (N2) que se encuentran en su nivel más bajo de energía, denominado nivel fundamental. El aporte de energía proporcionado por las partículas perturba a esos átomos y moléculas, llevándolos a estados excitados de energía. Al cabo de un tiempo muy pequeño, del orden de las millonésimas de segundo o incluso menor, los átomos y moléculas vuelven al nivel fundamental, y devuelven la energía en forma de luz. Esa luz es la que vemos desde el suelo y denominamos “aurora”.
Las auroras ocurren típicamente entre los 95 y los 1000 km de altura. Las auroras se mantienen por encima de los 95 km porque a esa altitud la atmósfera es tan densa y los choques con las partículas cargadas ocurren tan frecuentemente que los átomos y moléculas están prácticamente en reposo. Por otro lado, las auroras no pueden estar más arriba de los 500-1000 km porque a esa altura la atmósfera es demasiado tenue –poco densa- para que las pocas colisiones que ocurren tengan un efecto significativo.
Se le llama aurora boreal cuando se observa este fenómeno en el hemisferio norte y aurora austral cuando es observado en el hemisferio sur. No hay diferencias entre ellas.